APRENDIENDO A VIVIR CON LAS PERDIDAS


 

Pérdidas relacionales: Tienen que ver con las pérdidas de persona. Es decir, separaciones, divorcio, muerte de seres queridos, etc.

Pérdidas de capacidades: Ocurre cuando un individuo pierde capacidades físicas y/o mentales. Por ejemplo, por una amputación de un miembro.

Pérdidas materiales: Se da ante las pérdidas de objetos, posesiones y, en definitiva, pérdidas materiales.

Pérdidas evolutivas: Son los cambios de las etapas de la vida; vejez, jubilación, etc.

El sufrimiento que aparece ante una pérdida ya sea por muerte, separación o abandono repentino, nos enfrenta a desafíos que crean la sensación de no saber cómo empezar a resolver.

¿CÓMO ACEPTAR UNA PÉRDIDA?

Aceptar una pérdida es un proceso transitorio y cada persona tiene su tiempo y mecanismos psicológicos que ayudan a sobrellevar y superar esta situación. Sin embargo, algunas personas necesitan de una orientación profesional para poder elaborar el proceso de duelo y asumir los cambios. Aprender a vivir con las pérdidas lleva tiempo y trabajo, pero existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a ser más llevadera esta situación.

 

1.    No te presiones

Date un tiempo para entender o reflexionar sobre lo que pasó. El duelo es un periodo especial de tu vida que puede implicar grandes cambios y no todos ellos pueden entreverse ni digerirse desde el primer momento.

2.    Aprende a pedir ayuda

En los primeros días del duelo, debido a las exigencias emocionales que implica, las más pequeñas tareas pueden volverse labores agotadoras por lo que es importante pedir asistencia. Procurar acompañamiento en realizar diligencias, compras o labores domésticas es altamente recomendable.

3.    Expresa lo que sientes

Es saludable comunicar lo que sientes, las emociones que te embargan es bueno hablarlas con una persona de confianza que te pueda comprender y apoyar. Reconocer tu experiencia y hacérsela sentir a otros no es un signo de debilidad.

4.    Atiende los síntomas que manifieste tu cuerpo

También es importante detenerse para revisar cómo se está sintiendo uno físicamente. Dolores de cabeza, migrañas, malestares gastrointestinales, mareos y dificultades respiratorias son comunes.

5.    Realiza actividades al aire libre

Respirar aire fresco, exponerse a la luz del sol o tomar un breve paseo en el parque, tiene un efecto positivo sobre las personas.

6.    Establece una rutina

Organiza tu día y establece horarios para descansar y comer. Integra en tus actividades diarias hobbies, actividad física, meditación o simplemente un tiempo a solas.

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